La pérdida acelerada de hielo ya afecta la disponibilidad de agua en zonas altoandinas y reduce el caudal de ríos en temporada seca. Expertos advierten que, de mantenerse esta tendencia, se comprometerá el abastecimiento para consumo humano, agricultura y ecosistemas.
El Perú atraviesa un escenario cada vez más delicado por la rápida pérdida de glaciares, fundamentales para regular el agua en las cuencas altoandinas. Estos ecosistemas funcionan como reservas naturales que alimentan ríos, sostienen actividades productivas y abastecen a poblaciones enteras, especialmente en épocas secas.
Sin embargo, ese equilibrio se está debilitando. Regiones como Ayacucho perdieron por completo su cobertura glaciar desde 2016, según MapBiomas, una señal clara de que el retroceso ya no es puntual, sino parte de una tendencia extendida. Un análisis del Instituto del Bien Común, basado en imágenes satelitales entre 1985 y 2024, muestra que el país ha perdido más de 62 mil hectáreas de glaciares en menos de tres décadas. Hoy quedan alrededor de 94.345 hectáreas, concentradas en su mayoría en Áncash.
En el marco del Día Mundial de los Glaciares, que se conmemora cada 21 de marzo, te mostramos cómo este panorama refleja una tendencia nacional de retroceso glaciar que que afecta directamente la disponibilidad de agua y la capacidad de los ecosistemas andinos para sostener la vida en sus territorios. Para profundizar en este escenario, conversamos con la Dra. Paola Moschella, directora de investigación en glaciares del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem).
Factores que aceleran el derretimiento glaciar
El principal factor detrás de este proceso es el cambio climático global, que incrementa las temperaturas y reduce las zonas donde se produce nieve. Esto no solo acelera el deshielo, sino que limita la regeneración natural de los glaciares, haciéndolos cada vez más vulnerables.
A ello se suma la contaminación por carbono negro, partículas generadas por la quema de combustibles y vegetación que pueden viajar largas distancias y depositarse sobre la superficie glaciar. Este fenómeno reduce la capacidad de reflejar la radiación solar, acelerando el derretimiento del hielo.
“Las zonas donde cae nieve son cada vez más reducidas y se ubican a mayor altitud, lo que disminuye el aporte de nieve a los glaciares”, precisó Moschella, al advertir sobre la combinación de factores que intensifican este proceso.
Proyecciones y riesgos para el abastecimiento de agua
Las proyecciones científicas indican que los glaciares tropicales, como los del Perú, son los más vulnerables a desaparecer. Estudios estiman que, hacia finales de siglo, podría perderse hasta el 45% de la masa glaciar si se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero, o hasta un 80% en el peor escenario sin medidas de mitigación.
Esta situación tiene implicancias directas sobre la disponibilidad de agua. Los glaciares cumplen un rol importante al abastecer de forma constante a los ríos, especialmente durante la temporada seca, beneficiando tanto al consumo humano como a la agricultura.